Trabajar desde casa: ventajas e inconvenientes
Saturday, 22 de May de 2010
Trabajar desde casa, al más puro estilo freelance, es el sueño de muchos empleados. Y es normal que así sea, porque “tener la oficina en casa” implica un montón de ventajas. Sin ir más lejos, nos permite evitar los incómodos y costosos desplazamientos, que en las ciudades grandes llegan a convertirse en una auténtica tortura.
Sin embargo, trabajar desde casa también acaba generando algunos riesgos e inconvenientes que al principio no somos capaces de valorar.
En el artículo de hoy vamos a analizar los pros y los contras, para tratar de encontrar un buen equilibrio:
—VENTAJAS DE TRABAJAR DESDE CASA:
Ahorro
Es evidente: si trabajas desde casa conseguirás ahorrarte un montón de tiempo y de dinero en desplazamientos. De hecho, incluso puedes prescindir del coche, que va inmediatamente asociado a una larga cuenta de gastos: compra del vehículo, combustible, mantenimiento, garaje, seguro…
También tendrás la oportunidad de ahorrar en alimentación: suele ser mucho más económico y mucho más saludable comer en casa que en un restaurante, por mucho que siempre busques los menús del día más ajustados.
Comodidad
Trabajando en casa, la cama está a un minuto de la oficina, por lo que no necesitas madrugar demasiado, y puedes apurar hasta el último minuto antes de empezar con las tareas del día.
Se va acercando la época en que la gente empieza a coger vacaciones. Todos necesitamos descansar de vez en cuando para recuperar fuerzas y volver al trabajo con energía. Pero el caso de los profesionales freelance es un poco especial, porque no pueden “abandonar su negocio” de cualquier manera, sin tener en cuenta a los clientes.
¿Has trabajado alguna vez para un cliente ubicado en el extranjero?
Para un freelance siempre resulta complicado ponerle precio a su trabajo. Pero es algo que forzosamente hay que hacer. ¿Has pensado alguna vez en cuál es el criterio que utilizas para fijar tu precio? ¿Estás seguro de que es el más adecuado?
Aprender de las críticas es realmente complicado. Nos cuesta muchísimo. Pero se trata de un ejercicio imprescindible si queremos mejorar la calidad de nuestro trabajo y nuestra relación con los clientes.
Hay muchas formas de poner precio a tu trabajo: por horas, por proyecto, revisando las tarifas según la dificultad o la urgencia de la entrega, ajustando el precio para enganchar a un nuevo cliente, etc.
Como habrás podido comprobar en tu experiencia profesional, para salir adelante hay que esforzarse de verdad.
¿Qué páginas puedo consultar para encontrar inspiración, buenos diseños y excelentes ideas antes de realizar un proyecto web?

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