12 fuentes de inspiración para romper el bloqueo inicial
Sunday, 29 de August de 2010
Gran parte de los trabajos que debemos realizar a lo largo del día son esencialmente rutinarios: sabemos lo que hay que hacer y cómo hay que hacerlo. Lo único que necesitamos es concentración y esfuerzo sostenido.
A veces, en cambio, necesitamos poner en marcha toda nuestra creatividad para construir algo nuevo, distinto a lo anterior: un diseño, un texto, una propuesta, una presentación, una aplicación diferente…
No resulta fácil salir de la rutina y la repetición. A menudo no sabemos por dónde empezar. Nuestra mente se bloquea y tenemos la sensación de que no vamos a ser capaces de encontrar una salida.
Para hacer frente a este problema, nada mejor que encontrar una buena fuente de inspiración. Elige la tuya:
1. Un paseo de 20 minutos
Si a pesar de tus esfuerzos no consigues hacer nada productivo, a veces es mejor cortar por lo sano. Apaga el teléfono y el ordenador, abandona la oficina y camina por alguna zona agradable, mejor todavía si se trata de un jardín, un parque o un entorno natural. Cambiar de escenario puede ser suficiente para relajar la presión y romper el bloqueo mental.
2. Habla con un amigo/a
Todos necesitamos escuchar una voz amiga de vez en cuando, y disponer de alguien que nos escuche. Hay gente que necesita hablar de sus problemas. Otros, en cambio, prefieren conversar sobre otra cosa ajena al trabajo. También hay quien busca un punto de vista diferente.
Cualquiera de estos métodos puede ser válido para volver al trabajo con energía y confianza.
La satisfacción de tus clientes está basada, principalmente, en la calidad de tu trabajo. Pero no podemos olvidar que la forma de hacer las cosas también juega un papel importante.
Un buen mensaje no es capaz de “corregir” una acción equivocada, pero un mensaje negativo puede impedir que nuestros clientes se animen a dar el siguiente paso en una relación comercial. Piensa, si no, en un buen libro con una pésima portada y un título poco afortunado: el contenido interior puede ser realmente bueno, pero muchos posibles lectores ni siquiera van a concederle una oportunidad…
1. Dejarse seducir por las grandes cifras de un proyecto
Con el trabajo freelance sucede como con casi todo: una cosa es lo que esperas, y otra bastante distinta lo que encuentras al final. Esto no tiene por qué ser negativo. Es, simplemente, la diferencia entre nuestras expectativas iniciales -basadas en prejuicios e ideas preconcebidas- y la realidad.
¿Qué variables existen a la hora de gestionar un proyecto? Básicamente 3: el alcance, el plazo y el presupuesto.
No siempre resulta sencillo anticipar cómo va a ser un proyecto: unos salen bien, otros no tan bien; algunos son divertidos, otros se hacen interminables; unos nos permiten aprender cosas que antes no sabíamos, otros marcan un punto de inflexión en nuestra carrera profesional, y unos pocos se convierten en un auténtico infierno del que no podemos escapar…
Ya sabemos que entregar los proyectos con retraso es muy poco recomendable: afecta de manera directa a nuestra reputación como profesionales y a la confianza que nuestros clientes depositan en nosotros.
Si eres un profesional autónomo y residente en España te recordamos que hoy sube el impuesto del I.V.A

Loading...