10 factores que debes tener en cuenta antes de ponerle precio a tu trabajo
¿Cuánto tendría que cobrar por este trabajo? Es una pregunta muy común en el inicio de nuestra actividad como freelancers. La experiencia nos ayuda a dar una respuesta cada vez más adecuada pero, incluso con el paso del tiempo, la duda sigue sin desvanecerse del todo.
Entonces, ¿cuál es la mejor manera de poner precio a nuestro trabajo? Brian Hoff nos propone un decálogo de factores que debemos tener en cuenta para acertar con nuestra la tarifa y el presupuesto que presentamos al cliente. En principio, los consejos están orientados al trabajo de los diseñadores, pero son perfectamente extensibles a cualquier otra actividad:
1. ¿Cuánta experiencia tienes?
¿Llevas 20 años trabajando o acabas de llegar al negocio? Lo más normal es que, cuanto más amplia sea tu experiencia, mejor sea tu trabajo. Todos los profesionales mejoran con el tiempo: amplían sus conocimientos, adquieren nuevos recursos y, sobre todo, saben cómo reaccionar frente a los diferentes retos que van surgiendo en el trabajo diario.
2. ¿Cómo de bueno es tu trabajo?
Es una pregunta complicada, pero imprescindible. Hay profesionales buenos, y otros que son todavía mejores. La medida está en la calidad del trabajo que realizamos. Por eso, para poner precio a lo que haces, es importante que intentes evaluarte de la forma más honesta posible: ¿en qué punto te encuentras en comparación con el resto de profesionales?
Siempre puedes intentar averiguar qué es lo que cobran otros profesionales que, en tu opinión, ofrecen unos productos y servicios equivalentes a los tuyos.
3. ¿Cuánto tiempo exige el proyecto?
¿Hay que documentarse antes? ¿Debes formarte en alguna herramienta o disciplina específica? ¿Cuántas reuniones habrá que mantener con el cliente? Todos esos factores deben ser tenidos en cuenta a la hora de estimar la duración del proyecto y, por tanto, influyen en el precio final.
4. ¿Cuándo lo necesita el cliente?
A veces, el cliente necesita que el proyecto esté listo en un plazo de tiempo muy ajustado. Es el típico: “Lo necesito para ayer”. Debes tenerlo en cuenta para calcular cuál va a ser el esfuerzo, y para trasladar esa exigencia a tu tarifa o al presupuesto final.
5. ¿Cuál es el nivel de exposición del proyecto?
El tamaño de la empresa para la que vas a realizar el proyecto suele determinar, en buena parte, la visibilidad del trabajo final: cuánta gente va a ver, probar o utilizar aquello que tú has hecho.
No es lo mismo crear un logo para una pequeña empresa que rediseñar el logo de Coca Cola. La repercusión de ambos trabajos es diferente: uno quedará a la vista de poca gente, y el otro será utilizado de forma masiva. Esto también puede influir en el precio.
6. Entregables y formatos: ¿cómo será utilizado tu trabajo?
Siguiendo con el ejemplo del logo: ¿se utilizará exclusivamente para un sitio web o aparecerá también en documentos escritos? Eso implica que tendrás que trabajar con diferentes exigencias, y que deberás preparar varios formatos. Lo mismo aplica en otros campos: si vas a programar una aplicación, ¿se utilizará exclusivamente dentro de la empresa o también online? En el caso de las traducciones: ¿van a aparecer en una revista, en un libro o en una web? Debes tener todo en cuenta a la hora de estimar el esfuerzo y, por tanto, también el precio.
7. ¿Cuál es la demanda de tus servicios profesionales?
Se trata de la implacable ley de la oferta y la demanda: cuantos más clientes demanden tus servicios, más elevado puede ser tu precio. Y viceversa, claro… No te sientas mal por ello: prácticamente todos los negocios funcionan así.
8. ¿Consigues diferenciarte de tus competidores?
¿Ofreces algún producto o servicio especial que marque la diferencia frente al resto de profesionales? ¿Un servicio de soporte y atención 24 horas? ¿Un curso de formación que los demás no tienen? Si consigues marcar la diferencia, y eres capaz de hacérselo ver al cliente, puedes anotarlo en tu tarifa/factura final.
9. ¿Cuánta atención va a necesitar el cliente?
Hay clientes que contratarán tus servicios y, simplemente, te dejarán hacer tu trabajo. Otros, en cambio, querrán estar muy encima, y es muy posible que establezcan reuniones periódicas de control. Puede que esto se traduzca en cambios constantes.
También es posible que te toque adaptarte a los procesos, metodologías y herramientas de seguimiento de la organización que te contrata. Debes tener en cuenta todo eso, porque la forma de trabajar será diferente, y el tiempo de dedicación también.
10. ¿Cuánto necesitas/te interesa realizar el trabajo?
En una situación ideal, quizá no debiera ser así. Pero si actualmente no tienes apenas trabajo, eso puede condicionar tus pretensiones económicas.
Hay otros factores importantes que pueden impulsarte a modificar tu presupuesto. La visibilidad y repercusión que podemos conseguir al realizar un trabajo para un cliente muy reconocido es uno de ellos. Hay muchos profesionales que preferirán ajustar el precio para asegurarse ese proyecto estrella, que luego puede ayudarnos a conseguir muchos otros.
Infórmate. También es cierto que algunos clientes se aprovecharán de este “juego”, y buscarán descuentos ofreciendo a cambio “promesas de futuro”. Así que intenta conseguir todas la información disponible, analiza bien la situación, reflexiona y confía en tu buen juicio.
Sobre los descuentos. Ya hemos comentado en varias ocasiones que bajar las tarifas puede convertirse en una mala idea. Puedes intentar aplicar algunos descuentos. Si, a pesar de todo, el cliente piensa que tu precio es demasiado alto, prueba con estas alternativas.
¿Se te ocurre algún otro factor importante para poner precio a nuestro trabajo?
Más información sobre precios y tarifas
Un poco más de información útil sobre el tema:
- El método rápido-bueno-barato: cómo poner precio a tu trabajo.
- Y una calculadora.
Puedes consultar el artículo The “Hows” of Princing Your Design Work, publicado por Brian Hoff en The Design Cubicle.
17 de August, 2009 - 9:26 pm
Cuando nos capacitamos y agregamos valor a nuestro trabajo, optamos por un salario acorde a nuestras capacidades, puesto que hemos invertido tiempo y recursos en los estudios.
19 de August, 2009 - 2:01 am
Saludos! Gran lista y excelente post te felicito. Cuando uno llega a estos terminos definitivamente ya existe una trayectoria indiscutible que te hace evaluar realmente que es importante y que tanto te benificia. Exitos y hasta pronto.
26 de August, 2009 - 12:14 am
Nuestra capacidad esta sustentada por los estudios que hemos realizado y los trabajos anteriores que hemos estado, ya que esto nos ayudara a mejorar nuestra capacidad de negociacion para un nuevo cargo que estaremos.
30 de August, 2009 - 10:29 am
[...] – ¿Cuánto cobras? No es una pregunta fácil de responder, mucho menos al principio, pero aquí tienes unos cuantos consejos muy útiles para poner precio a tu trabajo. [...]
6 de September, 2009 - 11:12 am
[...] consultar estos consejos para ponerle precio a tu trabajo [...]
16 de April, 2010 - 10:32 am
[...] consultar estos consejos para ponerle precio a tu trabajo [...]
5 de June, 2010 - 1:29 pm
[...] puedes consultar estos 10 factores básicos para ponerle precio a tu trabajo, o este artículo sobre cómo ponerle precio a tu trabajo basándote en el valor que aportas al [...]