El proceso creativo: ¿mejor empezar por la visión general o por una idea concreta?

Imagina que tienes que pintar un paisaje desde cero, en un lienzo en blanco. ¿Por dónde prefieres empezar? ¿Pintarías primero el árbol o el bosque?

No importa cuál sea tu área de especialización. Si quieres marcar la diferencia en tu trabajo, necesitas ser creativo. Eso está claro. Pero, ¿por dónde es mejor empezar el proceso creativo? ¿Por una visión de conjunto (el bosque) o por una idea muy concreta (el árbol)? Dicho en otras palabras: ¿es más útil ir de lo general a lo particular o de lo particular a lo general?

En Freelancefolder se han planteado estas preguntas. La conclusión es que los dos enfoques, el general y el particular, presentan sus ventajas. Debes combinarlos según tu personalidad, según las necesidades concretas y los objetivos que quieras conseguir. Vamos a verlo:

Ventajas de empezar por lo general

¿Eres de los que necesitan hacer un esquema antes de abordar un trabajo? ¿Planificas todo perfectamente antes de arrancar? Entonces eres de los que van de lo general a lo particular. Estas son las ventajas de este enfoque:

-Ofrece una mejor perspectiva para no perder de vista los objetivos del proyecto.

-En todo momento sabes cuáles son los problemas y las limitaciones con las que puedes encontrarte.

-Es un buen método para encajar todas las tareas en el contexto general del proyecto.

Este enfoque es una buena opción si eres una persona analítica, y necesitas conocer todos los detalles antes de empezar.

Por otra parte, si eres extraordinariamente creativo, partir de la “visión general” te ayudará a ceñirte a los objetivos del proyecto. Así evitarás concentrar demasiados esfuerzos en detalles aislados. Es, en definitiva, la mejor vacuna contra la dispersión.

Ventajas de empezar por un detalle o una idea muy concreta

¿Te sientes perdido hasta que no empiezas a hacer garabatos en un papel? ¿Te gusta coger las ideas al vuelo para desarrollarlas y ver hasta dónde te conducen? Entonces eres de los que empiezan por lo particular. Este enfoque presenta las siguientes ventajas:

-Tu creatividad no se ve limitada por los prejuicios y los esquemas previos.

-Muchas veces, esas pequeñas ideas iniciales crecen y se convierten en la gran idea general.

-Es un enfoque especialmente libre de presión: no necesitas investigar ni analizar nada para arrancar.

-Suele ser una excelente manera de romper la parálisis inicial: el miedo al papel en blanco.

Este enfoque es especialmente útil cuando todo está tan perfectamente definido que parece imposible dar con algo innovador; cuando los esquemas y los objetivos fijados de antemano están limitando tu creatividad.

Arrancar con una pequeña idea puede ser la mejor vacuna contra la conocida como “parálisis por análisis”. Además, esta forma de hacer las cosas tiene todo el aliciente de la aventura: nunca sabes dónde vas a acabar.

Gestionar la creatividad

La gestión de la creatividad es un proceso muy personal. Cada uno tiene sus necesidades, sus métodos y sus propias ideas. La clave suele estar en conocerse muy bien a uno mismo: saber cuáles son tus limitaciones, tus puntos débiles y, por supuesto, saber también cuál es la fuente principal de tu talento. La experiencia te irá mostrando cuál de los dos enfoques resulta más útil en cada caso.

Normalmente, lo mejor es combinar ambos sistemas según nuestras necesidades específicas. Si eres muy creativo pero tiendes al desorden, trata de diseñar un esquema previo que te permita trabajar siguiendo una dirección determinada. Así podrás cumplir los objetivos.

Si, en cambio, eres una persona extremadamente ordenada, pero te quedas atascado cuando debes empezar con algo nuevo, prueba a abandonar el camino trazado. Empieza con algo, cualquier cosa, lo que sea que se te ocurra o te motive; y después comienza a tirar del hilo. Seguramente conseguirás romper el bloqueo, y pronto te encontrarás más cerca del objetivo final.

Piensa siempre en positivo: ese proceso creativo que ahora inicias va a ser toda una aventura. Al final, sabrás muchas cosas nuevas que no conocías al principio.

Puedes leer el artículo original Getting Creative: Should You Start From The Big Picture Or The Details, publicado por Mason Hipp en FreelanceFolder.

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